
El cuarteto D’aida revolucionó el concepto de grupo femenino en la cuba de los cincuenta, convirtiéndose en referencia y acompañando a algunos de los más grandes: de Nat King Cole a “peruchín” pasando por Bebo Valdés, todos cayeron rendidos a los encantos y el virtuosismo armónico de las d’aida.
Hace casi cuatro décadas anticipaban la pasión de Elena por los bombones y desde aquí no podemos más que reproducirla y escucharla con la sonrisa en los labios.
Cuarteto D’aida - Yenyere cumae / El bombón de Elena

En SemilladelSon! es veneración lo que sentimos por el que dicen, ha sido el mayor artista y compositor que ha salido nunca de la isla, aportando algunas de sus composiciones más memorables y popularizándolas alrededor del mundo.
En El Crisantemo, como en gran parte de su obra, concurren la tradición de la música cubana y el impresionismo que aprendió en sus años en París.
Ernesto Lecuona - El Crisantemo

Tuve dos abuelos sabios y buenos de modo que no hay queja posible, pero si pudiera añadir un tercero, sería Bebo Valdés: por alto, risueño, bondadoso, cubano y pianista, atributos todos ellos que engrandecen la figura fundamental del dos veces padre.
Bebo Valdés - Duerme

Mamita dile al tomatero
que se acerque aquí a mi puerta
Mamita dile al tomatero
que se acerque aquí a mi puerta
que si nos da veinte por medio
Yo se los voy a comprar.
Pura poesía en clave de son. Semilla del son, vaya. Obra maestra.
Sexteto Típico Habanero - El Tomatero

Como mi imaginación para los nombres es más bien escasa, he tenido que robarle el que encabeza este blog a Santiago Auserón que lo utilizó en su celebrada recopilación de música cubana allá a principios de los noventa.
La gran Paulina Álvarez, la “Emperatriz del Danzonete”, ponía su granito de arena a tan magna selección con su impagable versión del Panquelero.
Qué vientos, oiga, qué vientos!
Paulina Álvarez - El Panquelero
Y para inaugurarlo nadie mejor que Beny Moré, ” el Bárbaro del Ritmo”, y su elegía a todos esos soneros que ya no están. Que la disfruten.
Beny Moré - Rumberos de ayer